¡Hola! 

Soy Paty Carrillo, Coach Angélica y especialista en este tipo de Sanación.

Desde niña fui muy intuitiva, sabía cosas con solo desearlo, percibía y veía la energía de personas que habían fallecido, (lo cual era muy frustrante para mí).

Crecí en una familia católica y en un entorno social en el que las cosas que no se ven, no existen…

Al ir creciendo, fui perdiendo la conciencia de esas habilidades un poco más desarrolladas de lo que consideramos normal.

A mediados de 2015, mi vida se había convertido en una olla exprés a punto de explotar.

Aunque en el trabajo me sentía cómoda, mi vida personal era un caos. Mi cuento de hadas se había tornado un tanto obscuro a raíz de una enfermedad con la que había nacido mi hija.

Me sentía sumamente frustrada, vivía a contrarreloj, siempre al límite, tratando de ser fuerte y sintiéndome muy sola, sin atreverme a pedir ayuda.

En esas fechas, mi hermana me habló de una terapia con ángeles y agendé una cita, pues siempre había sentido curiosidad por esos temas.

Llegué a la sesión y de inmediato me envolvió mágicamente cada elemento, el incienso, la música y sobre todo ¡los ángeles!

Me sentí muy atraída por una figura enorme y hermosa del Arcángel San Miguel.

Mi sensación fue que más que ver una estatua, estaba reencontrándome con un viejo amigo, aunque en ese momento no sabía quien era él ni lo que iba a representar en mi vida.

Conforme avanzaba la sesión, noté que estaba recuperando una información que ya existía en mi cabeza, en mi corazón y en mi alma.

¡Estaba recibiendo una reafirmación de algo que ya sabía!

Este fue el primer momento sublime de conexión con mi alma, de manera consciente, poco después entendí que las señales iniciaron desde antes, aunque fue entonces que comenzaron a tomar sentido.

A finales de 2016 estalló la olla exprés, entré en una depresión profunda, dejé mi trabajo, enfermé físicamente y surgió la necesidad de reencontrarle valor a mi vida, así que decidí ir a Los Ángeles, a tomar una certificación como Coach de Ángeles con Charles Virtue y Peroshini Naidoo.

¡Todo eran señales!
La portada del curso era algo que yo había dibujado en un taller de canalización de ángeles a través de la escritura.

Un momento inolvidable para mí, fue cuando pidieron que cerráramos los ojos para hacer una meditación con el Arcángel Nathaniel, del cual nunca había escuchado.

La verdad es que yo no era una persona que meditara mucho así que me distraía por momentos, entonces de pronto, escuché una voz, me habló, clara, fuerte y amorosamente, y me dijo:

“Para encontrar lo que buscas necesitas encender la llama trina en TU CORAZÓN!”

Entendí de inmediato que esas palabras las había dicho Nathaniel, aunque no tenía ni idea de lo que significaba eso…

A partir de ese momento, inicié un proceso de conexión con los ángeles muy intenso y rápido, pero a la vez maravilloso y satisfactorio.

Comencé mis sesiones canalizando mensajes para las personas, tanto de sus ángeles como guías espirituales y en ocasiones, incluso de familiares, que ya no se encontraban en este plano.

Mensajes amorosos y de alta vibración, que elevaban la calidad de la energía de los que estábamos ahí y de todo el entorno recordándonos que nosotros también podemos vivir en esta frecuencia. 

A través de los mensajes, los ángeles nos permiten ver nuestra vida con una perspectiva mucho más amplia, reconociendo que aspectos pueden y necesitan ser cambiados o mejorados para lograr una mayor plenitud.

Nos ayudan a sanar, eliminando los bloqueos energéticos, causados por creencias, hábitos o costumbres limitantes, haciendo espacio para recibir una vibración más elevada que esté en sintonía con lo que por destino nos toca hacer en este momento. Permitiéndonos generar las acciones que nos lleven a hacer los cambios de manera fácil rápida y apropiadamente para cada uno de nosotros.

En las canalizaciones las personas me hablan de la gran cantidad de colores, cambios de temperatura y aromas que perciben, generándose un espacio amoroso, empático y reconfortante en cada momento.

Al final de cada sesión cerraba equilibrando el cuerpo energético de las personas, a través de lo que yo consideraba reiki en ese momento y que con el tiempo me llevaría a descubrir lo que hoy llamo sanación angélica, proceso que después entendí debía ser mucho más profundo y diferente a la canalización.

¡En la sanación angélica, encontré mi gran pasión y misión en esta vida!

A través de ella descubrí mi propia sanación, la de mi hija y de muchos más niños y personas que como ella han mejorado muchísimo a través de esta técnica que he ido perfeccionando y aprendiendo a través de cada persona que los ángeles han puesto en mi camino.

Somos más que un cuerpo físico. La cantidad de energía contenida en nuestro cuerpo energético y su calidad determinan la manera en que nos desarrollamos en los aspectos de la vida: salud, economía, pareja, familia, realización profesional, éxito, espiritualidad, es decir, en todo.

Cuando realizo una sanación, soy un canal al servicio de la divinidad, para que mis manos sean guiadas a través del cuerpo sutil de la persona y esta reciba la energía de los ángeles. Esa energía sutil primero se manifiesta a un nivel energético y posteriormente se desdobla impactando a nivel físico, permitiendo que se libere, limpie y acomode, lo que estaba fuera de lugar en nuestras vidas y pueda sanar en todos los niveles físico, mental, emocional y espiritual.

Al iniciar mis sanaciones, las personas me hablaban de que había alquien más conmigo. Me preguntaban cómo es que hacía para moverme tan rápido porque a veces sentían que estaba en varios lugares de su cuerpo casi al mismo tiempo.

Personas más perceptivas me hablaban de que la Madre María, como le llamamos en metafísica o Virgen María desde el punto de vista religioso, estaba conmigo. De una mujer asiática con el cabello muy largo, vestida de blanco y de los arcángeles que veían. Sobre todo en un inicio a Miguel y Rafael, poco después comenzaron a percibir a Metatron y Nathaniel.

Yo también los percibia, pero creo que hasta ese momento no había entendido la dimensión y la vibración de la energía que estaba recibiendo, así fue como empezó este mágico camino.

Al poco tiempo, empecé a escuchar que me daban indicaciones: “necesitas primero liberar la energía que hay en este punto” o “espera un poco más, todavía no esta lista esta parte”; comencé a hacer símbolos que nunca había aprendido en ninguna clase pero que sabía que tenía que usar.

Una parte de mi pensaba que había perdido la razón, mientras otra se sentía fascinada y atraída más que nunca. Así fue, como buscando tener algo más tangible que pudiera ver a través de mis ojos físicos, me dieron un medio visual para darme cuenta de todo lo que estaba ocurriendo en el cuerpo energético de la persona.

Las velas… las velas han sido importantes para mí, ya que como ingeniera hasta ese momento, necesitaba una prueba feaciente de lo que estaba haciendo.

Me dieron esa comprobación, porque a pesar de que veía cambios en las personas, pensaba que esto podía ser producto de su devoción, un grito desesperado por creer en algo que les daba el poder de sanarse… ¿Pero las velas?

Yo no las podía controlar, no había explicación para los colores e intensidad de la flama, la manera en que se derretían pareciendo que tenían alas y esa luz azul turquesa que siempre está en el fondo, mágicamente, actuando en cada proceso de sanación.

Después supe que eso que veía era la energía de la maestra Kwan Yin que estaba conmigo, ayudándome en mi propio proceso de sanación, crecimiento y transmutación a nivel espiritual, desde el amor incondicional y la misericordia, desde el amor puro del padre.

Sin ese amor y esa transmutación que estaba recibiendo en todos los niveles, no era capaz de traer sanidad a las demás personas. Impacta ver a personas que están en procesos similares a los tuyos, donde cada sonrisa, obstaculo vencido y logro,  crea resonancia en ti y te permite sanar.

Nada es casualidad, todos estamos perfectamente unidos e interconectados para vivir esta experiencia que llamamos vida y a la cual venimos a vivir en amor y recibirlo en equidad.

Hoy puedo decirte con total seguridad, que soy una persona tan normal e igual a ti, que un día decidió hacer consciente la presencia de los ángeles en su vida. Permitiendo que se manifestaran e hicieran presentes, a través de sueños, de lo que escucho, de mis manos, en cosas tan simples como un abrazo de mi hija.

Un te amo que pensé podría no escucharla decir nunca y que una noche se manifestó entre lágrimas, rogando por una señal que me dijera que ella iba a hablar algún día. Esto me permitió dejar a un lado el sufrimiento para vivir en el amor, ser plena disfrutando y agradeciendo todo lo que tengo, lo que no tengo y perdí también.

¡Nunca me imaginé el giro que mi vida iba a dar, cuando hice esto!

Hoy doy sesiones de Canalización, Sanación Angélica, Sanación Energética Multidimensional, Mediumnidad, Hipnoterapia, Runas Terapéuticas, y lo más reciente, gracias a que mis ángeles pusieron en mi camino a “Las Martas” y Mundo Pránico, tengo la oportunidad de llegar a ustedes a través de estas líneas y otras más que muy pronto les daremos a conocer.

Así son los ángeles en mi vida, me llevaron de la mano a conectarme nuevamente con ellos dándole a mi vida un nuevo significado, haciéndola cada vez más bella, intensa, plena y más feliz. Llena de reafirmaciones que sólo me permiten decir ¡Gracias!

¡Gracias a la vida, Gracias por todo lo vivido, por cada experiencia y oportunidad de llegar a más personas que como yo están reconectándose con su vida y su destino, desde el amor!

Sanación Angélica

Un proceso energético, dónde el terapeuta sirve como un canal de luz, a través del cual la Energía Divina se conecta directamente contigo a nivel álmico.

Permite que los rayos de luz actúen sobre ti para detectar y sanar lo que sea requerido en tu vida, como si fuera un escáner.

Cada frecuencia o rayo canalizará los seres de luz que sean necesarios en ese momento: arcángeles, ángeles, maestros, guías y diferentes jerarquías que van guiando las manos del terapeuta hacia el lugar en donde la energía debe trabajar, transmitiendo la vibración perfecta que permita lograr una alineación correcta del ser.

Dejános tu opinión

Comments

  1. Hola. Siento muy dentro de mi este llamado espiritual y no se donde acudir para estudiar más a fondo todo este tema que me apasiona tanto y siento la inmensa necesidad de despertar en mi ser y mi espíritu. Si me pueden ayudar con información estaré muy agradecida. Que dios siga enviando a los santos ángeles para que nos guien .

  2. sI Paty, lo necesitamos mucho para trabajar por nuestra QUERIDA ARGENTINA QUE ESTA LLORANDO
    soy Sanadora Avanzada, y quiero hacerlo.
    Gracias.Namaste

    • Gracias Lydia, lo importante es hacer lo que se pueda y mantenerse en una vibración alta para no darle fuerza a lo que tememos o no queremos 😉

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