Cualquier idea preconcebida sobre la Energía Masculina, nos hará reaccionar de una manera o de otra, en cada una de las áreas de nuestra vida, dependiendo de las experiencias externas que hayamos tenido con las personas que representaban esa energía masculina en un momento concreto, sea una jefa mujer o un jefe hombre.
Hay muchas etiquetas negativas que nos hacen reaccionar erróneamente a la energía masculina.
Todos necesitamos las cualidades protectoras y la seguridad que nos brinda la Energía Masculina.
La fuerza de voluntad, la fuerza física para luchar por la vida, la claridad y en algunos momentos también la agresividad para defendernos.
El principal conflicto y error, es buscar esas energías en el exterior, en el patriarcado.
El padre nos va a proteger, el padre de familia, el padre estado, el padre religioso… Todos los hombres y mujeres necesitamos estar en armonía con la energía masculina.
La energía masculina interna y los encargados de gestionar esa energía son los chakras, los centros energéticos del cuerpo.

Todos los bloqueos con la energía masculina, generan un desorden por descompensación con la energía femenina.
Por falta o exceso energético, de una energía o de la otra, la armonía energética de la persona sea hombre o mujer, pasa por estar equilibrados con las dos polaridades.
Una batería o pila solo da energía cuando tiene equilibrados los dos polos y ningún polo es más importante que el otro.
Aunque uno sea el polo positivo y el otro el polo negativo, asociados a la energía masculina y la energía femenina.
Los chakras son generadores y transformadores de energía de vida para todo nuestro sistema energético y para estar en su estado óptimo, es necesario ese equilibrio con la energía masculina y la femenina.
Para conseguir esa deseada armonía es precisa una tercera energía, la luz, sabiduría divina, que tiene la capacidad de armonizar esas dos cualidades energéticas, creando una trinidad perfecta.

Cada chakra de nuestros cuerpos energéticos tiene unas cualidades y necesidades individuales y una forma distinta de relacionarse con la energía masculina.
Según su vibración y su función dentro del sistema, los chakras superiores, por localización, necesitan una energía masculina más refinada y espiritual, y los chakras inferiores, requieren una energía masculina más física y de acción de vida.
Todos los chakras es imprescindible que se alimenten con la energía masculina que les ayude a armonizarse.
Y es que todos los conflictos o traumas exteriores con los representantes de esa energía, pueden provocar un bloqueo de esa energía en los chakras, creando una descompensación y desequilibrio vital.
Una persona insegura, con miedo, con angustia, es una persona que tiene un déficit de energía masculina en algunos chakras y una persona egoísta, agresiva, depredadora, narcisista, es una persona con un exceso de energía masculina en algunos chakras.
En general todas las personas tienen algún desequilibrio y también pueden mostrar aptitudes contradictorias dependiendo del ámbito donde se relacionen.
Hay personas agresivas en un ambiente y sumisas en otra situación, hay personas seguras en una relación e inseguras en otras circunstancias, todos somos humanos y contradictorios.

Por eso lo más sano y equilibrado para la persona, es estar en armonía en todos los chakras y en todas las situaciones vitales, con la energía del sagrado masculino y con la energía del sagrado femenino, en máxima sabiduría y perfección divina.
Tu Miedo más Profundo es el Diamante en bruto
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La vida es un viaje de evolución y transformación para transformar las debilidades en potencialidades.
Aprende a equilibrar la Consciencia Solar Masculina, el conocimiento y la razón, con la Consciencia Lunar Femenina, la intuición y la inspiración.
En esta Clase Abierta de la Escuela de Sanación Energética Multidimensional de Mundo Pránico, te mostraré como se manifiesta la Energía Masculina en los chakras y la importancia de su equilibrio y los desórdenes provocados por la falta o el exceso de esa energía, tanto en hombres como en mujeres.