En la dimensión dual en la que vivimos, percibimos el tiempo como lineal; pasado, presente y futuro, es algo que se nos escapa, nos atrapa y nos devora, igual que Saturno (Cronos) devoraba a sus hijos.
Pero la realidad es que el tiempo no es lineal, y lo demuestra todo ese esfuerzo que realizamos para huir de nuestro pasado, aunque el pasado siempre nos alcanza.
Todo aquello no resuelto de nuestro pasado tiende a repetirse, atraparnos y devorarnos.
En cualquier escuela, tener una asignatura pendiente de cursos anteriores es un lastre que requiere el doble de tiempo, esfuerzo e intención para superar y aprobar esa asignatura pasada.
En la escuela de la vida sucede algo parecido, los aprendizajes son escalonados y no puedes saltarte ningún paso para pasar de curso, porque sino, inconscientemente quedas atrapado en el mismo peldaño una y otra vez, sin evolucionar ni solucionar el conflicto, atrapado en un bucle mental y emocional que te impide ser libre y seguir tu desarrollo personal.
Muchas veces el pasado cambia de escenario o de personajes arquetípicos, pero la asignatura pendiente a resolver es la misma y si con ese cambio no lo resuelves, queda pendiente de aprobar. Si no es en esta vida, pasa a las vidas o reencarnaciones siguientes.

La madre tierra ha sido la encargada de gestionar todas esas memorias no resueltas por la humanidad y en su cambio evolutivo actual, está despertando, liberando y devolviendo todas estas memorias o cargas de la humanidad, de esta vida y de vidas pasadas.
Las herramientas que tiene la madre tierra para purificarse y transmutar esas cargas son las catástrofes naturales, desde incendios hasta terremotos, por no hablar de bichos o de pandemias.
Cada uno es responsable de los residuos tóxicos que genera y tiene la obligación y la responsabilidad de sanar y transmutar toda esa carga, venga de donde venga, sea nuestra o de nuestra familia, de esta vida o de otras encarnaciones.
Para realizar ese proceso de sanación y liberación es necesario ser consciente de esas memorias y que todos tenemos la capacidad de conectar con ellas.
Es nuestro deber liberar esa energía que se había quedado atrapada en nuestro pasado, generando heridas físicas y energéticas de miedo, tristezas, angustia, preocupación, culpabilidad, conflictos, resentimientos, etc…

La madre tierra nos esta llamando la atención y las memorias de nuestro pasado también, todos tenemos algo que resolver en nuestro pasado, especialmente en nuestra infancia y la relación con nuestra familia.
Cuando sanamos y liberamos nuestro pasado, ese trabajo se manifiesta en nuestro futuro, genera uno mejor y nos permite elegir una línea del tiempo más acorde con nuestro propósito de vida y con nuestro plan evolutivo.
Todos los cursos del Campus de Mundo Pránico están diseñados para ayudarte en ese proceso de tomar consciencia y tener herramientas prácticas para liberarte de todo aquello que te muestra tu cuerpo y tu vida, eso que quieres sanar y armonizar.
La autoconsciencia y el discernimiento son herramientas necesarias y valiosas, para utilizarlas al servicio de nuestra salud, nuestra paz interior y nuestro crecimiento personal.
Tal como nos señalaba el oráculo de Delfos, “Conócete a ti mismo”, es lo mínimo que podemos hacer actualmente, delante de unas expectativas y un mundo cada vez más desconocido, imprevisto y caótico.
En el Curso de Cómo Sanar la Mente aprenderás a trabajar con las energías en el plano mental
Aprenderás a tratar con Sanación Energética el cuerpo mental de una persona, y podrás saber de dónde proviene la causa de la materialización de las enfermedades.