El Ego es una estructura necesaria en nuestra infancia, es un andamio protector para construir una personalidad sólida.

El problema es que cuando ya tenemos construido el edificio, no nos sentimos lo suficientemente seguros para sacar ese andamio a nuestra personalidad y lo seguimos acarreando sin mostrar toda la belleza del nuevo edificio construido.

Respira, siente, medita...

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Albert Roca Valls

Estudioso de diferentes escuelas iniciáticas, inició su carrera como Sanador Energético en el 2008, más de 10 años dedicado a las personas y al mundo de las energías sutiles.

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2 respuestas

  1. Esta disonancia cognitiva es una interferencia del programa de control conductual sobre la personalidad, según el nivel de infección del programa sobre la mente llega a dominar y poseer el cuerpo por cierto tiempo y de manera total en las personas que ejercen como actores en una posición dentro de los escalafones superiores de la pirámide.
    Las religiones tuvieron el poder mediante la palabra y la fuerza bruta para invadir el territorio mental fragmentándolo y consiguiendo desnaturalizar el sentido común o inteligencia natural, de esta manera, conquistada la mente, conquistaron el territorio corporal dirigiendo la voluntad.
    La idea-virus de Dios fue perfecta, fue una impresión asociada al Sol como base en todos los cultos del mundo que en occidente proviene del Helios(El Yo), una mixtura entre el masculino «El»
    (sumerio) y la helénica femenina «Io» de donde se origina el io(yo) latino y después concentrado en Ego en donde se encuentran los diferentes ios o yoes. El infectado recrea la posibilidad dentro de su propiedad generando un Ente movido por la propia energía del infectado que le otorga la autoridad dentro de si mismo, Ente que toma la posición de maestro o amo en el juicio sobre la voluntad del alumno o esclavo, implante reproducido por los padres sin dar cuenta de la forma, y alimentada por el sistema para sostener la distorsión como normalidad. El Ente es una programación de inteligencia artificial que ejecuta binariamente con lógicas boleanas altamente previsibles, abriendo paso a Dios y cerrando el paso al infectado que entrega mansamente el poder etiquetado como culpable serial al delegar su responsabilidad a sí mismo creyendo que lo da a alguien más, jugando en un pacto comercial de libertad a cambio de seguridad que es lo que utiliza el Estado para administrar la materia. Esta inteligencia artificial se encuentra en red en el segundo plano de la consciencia dualizada o etérica o negativa u onírica, incidiendo sobre la lógica de la naturaleza del vacío y en las posibilidades de atracción y repulsión en el positivo consciente o manifestado. Esta red artificial de infectados conforma una inteligencia de colmena con la cual al universalizarse los preceptos como órdenes en la identidad pudieron dominar y teledirigir a grandes masas con tan solo la palabra y su imagen, palabra cuya lógica distorsionada fortalece la disonancia cognitiva. Lo extraordinario de la programación es que al ejercer una fuerza de rechazo contra la idea de Dios, el espacio se sustituye ideológica y simétricamente con cualquier necesidad del infectado que no da cuenta de la transferencia de mando en su espacio delegado al «amo». Es por eso que la autenticidad de las personas no llegan a desplegarse al satisfacer en primer lugar a «Dios» y sus leyes, con lo cual la velocidad de pensamiento disminuye y se recurre a patrones automáticos básicos programados por el sistema que recurren a vestiduras de actores que son pésimos amantes de telenovelas.
    El efecto lógico es el equilibiro entre el espacio ilusorio superior e inferior, por lo cual, la fragmentación continúa bajo la necesidad de unidad, que paradójicamente afirma no solo la condición fragmentada sino que impulsa la unidad en convivencia con ella. Este sacrificio del individuo por la unidad se llama comunismo.
    A esta invasión mental se suma la invasión física de parásitos y hongos que influyeron en la vejez y enfermedad en este mundo, es decir, se programó una posibilidad y creencia para desembocar en la autodestrucción, por esta razón los parásitos buscan la muerte del infectado para poder comer sin límites. Por tal motivo, los tóxicos, las vacunas, abren el camino para que el sistema inmunitario, que la consciencia no de cuenta de los parásitos y así se propicie el ambiente ácido en donde proliferan. Las comunidades de bichos fueron aletargando las señales físicas de protección desde el sistema nervioso, segregando químicos que producen hipnosis, bajo ánimo, baja atención y básicamente estados alterados de consciencia. De esta manera, los parásitos lograron influenciar en las decisiones para alimentarse y generar los ambientes ácidos en donde las emociones dan un chute de estímulos a los bichos.
    En cada conversación mucho de lo que se habla es una comunicación de la colmena y no del individuo, sus retroalimentaciones son para el caos, degradación , destrucción o amor ideal, fantasías y fantasmagorías disociados de la lógica humana concreta y práctica, esa es la mente del bicho a cuyos productos se les atribuye una inteligencia superior con la característica de incomprensible, en donde se soterra la intención malévola para justificarse en un fin superior desconocido y parte de un aprendizaje de vida en donde la opinión humana nunca cuenta ni es consultada salvo para afirmar la entrega de libertad.

    La entrega total en cuerpo y alma se verifica en los antiguos sacrificios humanos a los Dioses y que desde el 2000 A.C. se sofisticó en el auto sacrificio, como así también la antropofagia en los rituales de carne y sangre humana impulsado por la necesidad parásita. Básicamente, la invasión de esta inteligencia artificial institucionalizó la muerte, posibilidad con casi unanimidad de aceptación, es decir, del auto sacrificio programado, que desde el punto de vista totalitario es un pensamiento único de exterminio de la humanidad como esencia, como bien propone la propaganda ecologista y transhumanistas sobre los culpables humanitos.

    La colmena funciona como granja creativa desde los sueños dirigiendo los procesos creativos en favor del sistema que se antepone como 1 sobre las creaciones de los infectados que suman sus ceros. En este proceso creativo de recreación de la idea de Dios emerge la lógica de la oposición y resistencia para mantener al Ente, que duplica el problema al establecerse un equilibro estático, de ahí la proliferación entre maestros ascendidos y extraterrestres, ángeles y demonios, brujos negros y brujos blancos que en realidad es una intención de dominación representado en una moneda de lógicamente dos caras. Mientras unos duermen en el negativo otros manifiestan el positivo del sistema caído que necesita de mucha energía eléctrica para sostener su red.
    El sello de desnaturalización impreso en los niños es imperceptible para un adulto asimilado y al servicio del sistema, a los niños les quitaron el poder creativo adulterando su inocencia que es el impulso natural para que todo pueda crearse sin dudas. las religiones pusieron esas dudas y establecieron puertas con intermediarios de la verdad que cobran peajes hacia un laberinto que lleva hacia ningún lado, luego los médicos o sirvientes vip fueron los encargados de re insertarlos en el sistema, amputando, quemando o intoxicándolos con tratamientos a los que denominan como sanación, cuestión que obedece no solo a la etimología de su afirmación etimológica o maldición sino también al resultado final cumpliendo con su premisa, ya que la muerte no solo es el fin de la enfermedad, sino también el castigo del pecador que paga sus deudas y se encuentra con el «premio» esperado de liberación. Esto es recordado epigenéticamente en cada ritual simbólico como maldición desde el miedo.

    Como verán, este mundo es nuestro pero este sistema no es humano, y la razón de los que lo defienden es una clara evidencia de estar poseídos a cambio de unos beneficios con precio. Por eso hoy el new age o nueva psicología o ingeniería social, se esfuerzan constantemente en la eliminación del Ego para fortalecer la personalidad de Dios, así pretenden debilitar la voluntad anulando la energía del enojo para desactivar la testosterona o redireccionarla hacia la autodestrucción desde la concepción femenina, con la premisa y promesa de una verdad en otro plano superior.
    La agenda Gay es históricamente religiosa y su función es destruir la familia contaminando la epigenética, y la sodomía es la forma en la que someten y sellan los traumas a los inferiores en la estructura de poder, al mismo tiempo que propagan y reproducen nuevas comunidades de parásitos, mientras los tóxicos inoculados en los alimentos, aire, fármacos, vacunas y las interferencias electromagnéticas tienen como único fin generar el ambiente propicio de parasitación biológica.
    Los que defienden al sistema y sus productos no tienen ni idea de lo que es estar realmente bien ya que se encuentran en un matrimonio exótico, el del sadomasoquista con el masoquista, cuya polaridad fluctúa bipolarmente entre premios y castigos permitidos u otorgados por el sistema, y en todo caso son obligados al equilibrio estático.

    La solución rápida es que las personas despierten del ensueño del sistema invasor eliminando toda interferencia de creencias, cosa harto difícil ya que el sistema expande vomitando su fractal en la política, ciencia, militarismo, sanidad, economía, educación, espiritualismo, chamanismo, deportes, entretenimiento, arte, en todo, en donde existe una institución con un líder hay un templo con un sacerdote especializado con una autoridad válida de dar verdad al inferior no autorizado.

    Nosotros hemos derrumbado el sistema para siempre aunque los tiempos de manifestación son resistivos a nivel colectivo en la medida en que la masa protectora del sistema siga el camino de la sumisión, en lo inmediato, la manifestación sigue siendo individual, sin embargo en cada defensa sistemática se produce un cortocircuito que abre paso al sentido común del infectado que saca la desconfianza de si mismo, esta duda dura poco tiempo aunque lo suficiente para la impresión en la memoria mediante el enojo, el conflicto, el debate, la justa lucha de defender la verdad.
    Las referencias se registran en el campo emocional, el relato interpretado del cuento se cambia por la lógica del sentido común que es lo único con lo que se puede dilucidar la falacia lógica de cualquier génesis, y es obvio que todo lo que nace desde un origen distorsionado consecuentemente genera efectos negativos sostenidos por la única verdad que es la persona, y que somos nosotros sin ningún tipo de justificación-permiso sobre nuestra propia existencia y acción. La complejidad de los efectos negativos y compensatorios reproducidos son las aristas indefinidas de una sola falacia lógica, como por ejemplo que estás dividido en partes y que cada parte debe armonizarse acorde a una lógica específica y mientras no hagas tal y cual cosa, no serás, y todo lo que no es muere, y como viste morir a alguien te sometes de rodillas a todo el programa. además, porque todo el mundo está de acuerdo, por supuesto, no en la muerte sino en el engaño detrás de ella y la maquinación del engaño se presenta también en las meditaciones, viajes astrales, experiencias cercanas al engaño, en donde las creencias entran en juego en el escenario y el resultado es tragarse todo el cuento, relato o mensaje.

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