La Luna Nueva de junio en Cáncer se perfecciona el día 29 del corriente mes en el grado 7 de Cáncer; el signo donde se integra y se fundamenta el YO.
El lema de la Luna Nueva de Junio en Cáncer es «Yo siento» y representa el poder del sentimiento, de la emotividad, de la espiritualidad y de la devoción.
También llamada Luna Negra o Novilunio es la primera fase lunar; sucede cuando la Luna se encuentra entre la Tierra y el Sol, de manera que su cara iluminada no se puede ver desde la Tierra.
Durante el Novilunio, el Sol: el padre y la Luna: la madre, se unen en el mismo grado y signo zodiacal para dar a luz un propósito.
Dicha unión tiene la fuerza y el empuje para iniciar el proceso de manifestación, que empieza con la siembra de intenciones. Y culmina con su materialización, después de seis meses, cuando la Luna se llene en el signo de Cáncer mientras el Sol transite por Capricornio.
La fuerza de gravedad de la Tierra, intensificada por la Luna Nueva, que jala hacia adentro, ayuda a crear raíces fuertes en todo aquello que se siembra.
Por eso, las lunas nuevas siempre se tratan de “sembrar”, de establecer intenciones, plantearnos metas y definir estrategias.
La maravillosa luna nueva de junio representa el renacimiento y el inicio de una nueva etapa.
Es una energía de crecimiento que busca la expansión y tiene la confianza para superar los obstáculos que se presenten en el camino.
Por ello, es un buen momento para iniciar proyectos importantes que uno desea que se desarrollen y se expandan con el tiempo. Un negocio, una asociación o cualquier proyecto personal.
Tener en cuenta que la influencia de la Luna Nueva dura 14 días, es decir, todo el hemiciclo creciente que va desde dicha Luna a la Luna Llena.
“Si quieres tener cosecha un día, arremángate y siembra ahora.» –José Saramago– Escritor portugués, Premio Nobel de Literatura.
El emocional signo de Cáncer…

Es el cuarto signo del zodiaco, representa al arquetipo de la madre al servicio de la expansión y nutrición del Ser. Es el primero de los signos de agua y entiende el mundo a través de las emociones y los sentimientos. Además, su propósito es formar las bases de la personalidad dentro de su entorno primordial, la familia.
Nos muestra el Principio Femenino en el nivel más personal y espiritual: la madre que nutre, cobija y proporciona seguridad física y emocional. La que guía, respalda, sostiene y contiene. Permitiendo así la integración del individuo en su entorno social.
También representa a la casa, a la familia, lo familiar, a nuestro niñ@ interior, la historia y el pasado. Además, tiene que ver con la restauración, el descanso, el rejuvenecimiento y la preparación interna para afrontar al mundo. Es decir, todo comienza en el hogar, ese espacio de cuidado personal donde la prioridad son las propias necesidades.
Y rige todo aquello que sucede a puertas cerradas:
- ¿Quién eres cuando nadie te ve?
- ¿Qué haces en la privacidad del hogar?
- ¿Cómo te manejas cuando tus sentimientos están heridos?
- ¿Cuál es tu relación hacia el pasado que resientes?
- ¿Puedes perdonar y perdonarte?
- ¿Realmente te pones como prioridad para estar entero o entera y así poder darte a los demás?
- ¿Puedes mirarte en el espejo directamente a los ojos y decirte "Te amo"? Amarse a uno mismo es la única forma para poder amar a los otros y amar al mundo en este momento en que necesita tanto amor.
También simboliza “La Gran Madre”, el aspecto femenino de lo Divino y nuestra relación con Ella. La Tierra y la Luna forman una unidad indivisible que conforma a la Gran Madre, pues no hay Tierra sin Luna y viceversa. Dicha unión, cuya danza con el Sol permite la existencia terrenal, está representada por el arquetipo de Cáncer.
La energía de la Luna Nueva de Junio en Cáncer es el momento perfecto para hacer un análisis acerca de nuestra nutrición:
- ¿Con qué alimentos nutres tu cuerpo físico?
- ¿Cómo ejercitas tu cuerpo físico?
- ¿Cuidas tu piel?
- ¿Qué clase de productos y cosméticos utilizas sobre tu piel?
- ¿Cómo nutres tu cuerpo mental?
- ¿Qué películas, series televisivas, lecturas e información de las Redes Sociales consumes?
- ¿Cómo nutres a tu familia?
- ¿Nutres tu vida social? ¿Cómo?
- ¿Cómo te sientes cuando estás contigo?
- La mejor forma de aprovechar la energía de esta Luna Nueva de junio en Cáncer es pasar tiempo en la bañera, tomando largos baños de tina, abriendo un espacio de reflexión y planeación para recuperar la nutrición en tu vida.
La posición de los astros…
La Luna rige el signo Cáncer, cuando transita su propio domicilio se siente más cómoda y expresa mejor su naturaleza.
Sin embargo, este Novilunio, (conjunción del Sol y la Luna) también hace conjunción con Lilith, lo que marca una incomodidad con todos los aspectos femeninos que representa Cáncer. Esta triple conjunción invita a observar aquellos aspectos que impiden la nutrición, que provoca rechazo a los alimentos, a la madre o a la familia.
Es importante tener presente que las incomodidades que tenemos en nuestras vidas son el motor que nos impulsan al cambio.
También, el Novilunio hace cuadratura a Júpiter y a Quirón en Aries lo que amplificará todos los temas que tienen que ver con la madre, el hogar, la dinámica familiar y las relaciones con los familiares.
De la misma forma puede intensificar los temas no resueltos del pasado y enfrentarnos con las heridas de la infancia, marcando la necesidad de sanar la relación con la madre (Te dejamos el artículo de constelaciones familiares que puede ser de utilidad para estos casos).
Energéticamente, el signo de Cáncer aporta lo necesario para restablecer y restaurar el equilibrio adecuado entre lo masculino y lo femenino.
En conclusión…
La Luna Nueva en Cáncer se trata de quedarse quieto por un momento, observar si nos sentimos desconectados de nuestras emociones, si nos auto-reprobamos o cómo nos juzgamos.
Para luego establecer intenciones de honrar nuestro SER tal cual es, acepándonos y restableciendo así nuestro poder interior.
Este es un momento para hacer introspección y conocer aquello que realmente nos nutre y permite cuidar de nosotros mismos.
La energía de esta Luna Nueva proporciona el impulso necesario para establecer intenciones que nutran el reconocimiento de nuestro Ser original y ÚNICO.